Un acueducto es un canal artificial, una obra civil pensada y edificada con el fin de transportar el agua necesaria para abastecer a una población. El canal puede ser abierto o cerrado, puede ser una tubería o un puente que se tenga que elevar, sobre el cual vaya la conducción. El acueducto de Segovia conduce las aguas de un riachuelo llamado Acebeda que nace a 17 km de la ciudad, en la sierra de Guadarrama , en el puerto de Fuenfría cerca de Valsaín. Hasta llegar a la ciudad recorre más de 15 km. Una vez allí, la obra que se ve al exterior nace en una pequeña casa de aguas y después recorre 728 metros (con una pendiente de un 1%) hasta lo alto del Postigo. Antes, en la plaza de Díaz Sanz hace un brusco giro y se dirige hacia la plaza del Azoguejo, donde el monumento presenta todo su esplendor. En la parte más profunda mide 28,5 m y tiene dos órdenes de arcos que se sostienen con pilares.
Este acueducto es una obra realizada por los romanos probablemente para abastecimiento de una legión que estaría aquí aposentada esperando órdenes para la lucha contra los vacceos. No se sabe nada de su historia ni se han descubierto restos romanos en este lugar que pueda dar una idea de aquel momento histórico. El acueducto sigue siendo un enigma para los historiadores y los arqueólogos. Es una obra inmensa, importantísima y sin embargo no se tiene noticia de que aquí hubiera población romana importante. Tampoco se ponen de acuerdo los historiadores sobre la fecha de su construcción. Unos aseguran que fue en tiempos de Augusto, el primer emperador de Roma desde el 27 adC al 14 d.C.), y otros dicen que de tiempos del emperador Claudio (41-54 d.C.). Se ha mantenido en activo a través de los siglos y quizás por eso haya llegado al tiempo presente en perfecto estado.
Está construido en piedra berroqueña labrada, sin mortero ni argamasa, piedra sobre piedra, sujetándose una encima de la otra y encajando perfectamente. Sobre los 3 arcos de mayor altura había una cartela con letras de bronce donde se decía la fecha y el constructor. También en lo alto pueden verse dos nichos, uno por cada lado del acueducto. Se sabe que en uno de ellos estuvo la imagen de Hércules Egipcio, que según la leyenda, fue el fundador de la ciudad. Ahora pueden verse en esos dos nichos la imagen de la Virgen de la Fuencisla (patrona de la ciudad) y San Sebastián. El día 4 de diciembre, que es Santa Bárbara, patrona del cuerpo de Artillería, los cadetes arropan la imagen de la Virgen con una bandera.
En los años 70 se intercambió con Roma una piedra del acueducto por una copia de la Loba del Capitolio. El acueducto es para los segovianos un símbolo muy importante, hasta el punto de figurar en su escudo.
En tiempos de los Reyes Católicos se realizó la primera gran obra de reconstrucción del acueducto. Se encargó de las obras el prior del monasterio cercano de los Jerónimos del Parral, llamado don Pedro Mesa. Se reedificaron 36 arcos, con mucho respeto hacia la obra original. Más tarde, en el siglo XVI fue cuando se pusieron en los nichos centrales las estatuas antes mencionadas de la Fuencisla y San Sebastián. En la actualidad se ha denunciado un alarmante estado de deterioro de la piedra y tras costosos estudios se han llevado a cabo tareas de restauración, con la ayuda económica del Estado y otros organismos nacionales e internacionales.
Acueducto de Segovia
Nacimiento en el Riofrío o la Acebeda hasta el primer desarenador: El recorrido puede realizarse a pie partiendo desde el pantano de Puente Alta, (Km. 87 en la carretera N-603, Madrid - Segovia por Guadarrama) siguiendo río arriba hasta el azud, en la ladera del Cerro de Cabeza Grande, y regresando por los esquileos de Santillana y Casa Grande, para tomar la carretera La Granja-Segovia.
El Acueducto en Segovia ciudad: Partiendo de la carretera de La Granja continúa por la llamada Casa de Piedra, un desarenador que eliminaba las impurezas del agua y regulaba el caudal, obra de los siglos XV-XVI.
El Acueducto en San Antonio El Real: Allí parten las primeras servidumbres de agua desde el canal principal; los planos de esta merced de agua se conservan en el Archivo Municipal de Segovia. A partir de aquí la obra comienza a ser visible, punto que está señalado por un monumento formado por sillares con el Acueducto labrado, fechado probablemente en el s. XVI.
El segundo desarenador: Prosiguiendo junto al muro, se alcanza el segundo desarenador, muy parecido al primero, con sillares de factura romana. En este tramo -muy reconstruido- comienzan los arcos formando un solo piso de arquerías.
El Azoguejo: En la plaza del Azoguejo el Acueducto presenta su máxima altura y los arcos, a lo largo de una serie de 43, se hallan dispuestos en dos órdenes. Pueden observarse las dos hornacinas, una de ellas ocupada por una imagen de la Virgen y las huellas de las inscripciones con letras de bronce de las cartelas, cuya lectura no ha sido descifrada totalmente.
El Postigo del Consuelo: Desde lo alto de la escalinata se observa todo el trazado de la obra y una impresionante vista de la ciudad. Es el punto donde los arcos vuelven a desaparecer, aunque los canales continúan por la zona alta de la ciudad, hasta el Alcázar.
El desarenador de la Plaza Mayor: Galería descubierta recientemente por la que discurre el canal principal del Acueducto. Pozo para la eliminación de impurezas del agua, señala el comienzo de una red de distribución para los barrios de la Judería y las Canonjías.
La Plaza de la Reina Doña Juana: Bajo su suelo han aparecido unos registros de distribución de agua. El canal se prolonga por la Plaza de los Huertos y la Plaza Mayor.
El Acueducto en el Alcázar: Último punto documentado arqueológicamente y a través de un escrito de 1504 de las Ordenanzas del Agua de la Puente de la Ciudad de Segovia, en tiempos de la Reina Doña Juana.
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