La ciudad conserva un importante conjunto de iglesias románicas tanto de piedra como de ladrillo, donde destacan San Esteban, San Millán, San Martín, la Santísima Trinidad, San Andrés, San Clemente, Santos Justo y Pastor, la Vera Cruz y San Salvador entre otras. También conserva diversos conventos y monasterios como el de San Antonio el Real, el del Parral o el de San Vicente el Real.
Arquitectura civil
Casa de los Picos
Escultura urbana
La escultura urbana en Segovia está protagonizada por obras que representan a ilustres personajes vinculados a la ciudad, a los que se ha querido rendir homenaje de esta manera, aunque también podemos encontrar diversas imágenes de tipo religioso. Una de las esculturas más emblemáticas de la ciudad es la loba capitolina, copia de la escultura Luperca que se conserva en el Museo Capitolino de Roma, que la obsequió a la ciudad en 1974 durante los actos de celebración del bimilenario del acueducto.
Loba capitolina
En el campo de las armas encontramos el monumento a Daoíz y Velarde, obra de Aniceto Marinas. Del mismo autor es la escultura al comunero Juan Bravo, realizada en 1921 y ubicada en pleno centro de la ciudad, en la plaza de Medina del Campo (conocida popularmente como de las Sirenas), nombre que recibe de las sirenas al estilo griego, mujeres aladas, que aparecen en los capiteles de la Iglesia de San Martín. Hay quien piensa erróneamente que las dos esfinges que rematan la escalinata y representan a estos seres mitológicos, pero no, son simples esfinges realizadas por Francisco Bellver en 1852. Otras esculturas en la ciudad son las dedicadas al médico Andrés Laguna por el segoviano Florentino Trapero y ubicada en plaza de los Huertos, el busto de Lope de la Calle Martín, presidente de la Diputación provincial que realizó Emiliano Barral y que puede contemplarse en la plaza de San Facundo o el monumento “El Favorito”, obra de Toribio García de Andrés a principios del siglo XX.
Además de esta serie de monumentos y esculturas, se esconden el algunos rincones de la ciudad otras imágenes de carácter religioso que también merecen mención. La más significativa de ellas es la Virgen del Acueducto, ubicada en la hornacina central que el monumento presenta desde la plaza del Azoguejo y que ya se encontraba en ella en el siglo XVI, como recuerda Colmenares en su historia de Segovia. Al elenco de vírgenes pertenecen también la de la Fuencisla en la calle Velarde, la de los Remedios en la puerta de San Juan, la del Socorro en la puerta de San Andrés o la del Carmen en la calle de su nombre, entre otras.




